8.3.09

Carta para Aporrea.org

Saludos, gente de Aporrea:

Los he estado leyendo con mas o menos constancia desde hace mas una semana, buscando entre sus artículos algo que se refiera a la declaración del Presidente Chávez el viernes 20-2 respecto a que la crisis económica mundial afectaría a Venezuela.

Si tal artículo u opinión existe, solo me gustaría saber cual es para leerlo(a) les agradecería enormemente el favor.

Pero si no es así, me pregunto las razones. Como opositora -pero respetuosa del gobierno - admito que el Presidente nunca me engañó, y pienso que asi tampoco a muchos de sus seguidores. Mi punto es la flagante mentira, que si bien no es la primera, quizás si sea la mas obvia; del "póngame el barril en cero" al "la crisis efectivamente nos afectará" con elecciones de por medio. Mi opinión no es importante, a fin de cuentas pueden calificarme como escuálida u oligarca. Pero la de ustedes, que creen en este proyecto, si lo es. Asi como quisieron, como oficialistas hacer ver que la declaración de Bolivar ante la alternatividad no es lo que claramente, para muchos es, asi mismo, no de los ministros, no de los miembros del PSUV, sino de la gente que realmente cree en Chávez y sus promesas, sería un placer leer como justifican este cambio de "opinion". Por otro lado, admitiendo que los medios de comunicación privados estan parcializados en contra del gobierno, siento que no se puede reclamar si los medios que simpatizan con este no son críticos.

Lo felicito por llevar este medio, aunque como se imaginarán no sea uno que frecuento como quizás debería. Espero confíen en que esta comunicación se las estoy enviando con todo respeto, así como también espero que respondan a mi inquietud, porque si algo tenemos en común es la preocupación por Venezuela.

Agradecida por la atención

PD: Esta carta le fué enviada a aporrea el pasado lunes 2 de marzo. No he recibido respuesta, pero en caso de hacerlo, será publicada y el enlace agregado a este post.
PD": Invito a los seguidores del Presidente a debatir sobre el tema.

12.9.07

Blogueros conversando sobre la reforma

Esta noche a las 8 pm en una sala de Sypecast estarán varios blogueros conversando sobre la reforma constitucional.

Los temas a debatir serán:

- ¿Cómo le llevamos el debate ciudadano hasta la Asamblea Nacional?

- ¿Cómo contribuimos a que exista un espacio para cuestionamientos disidentes de la línea oficialista?

- ¿Cómo le damos difusión a los debates que se están dando en distintas organizaciones sociales y grupos comunitarios no-partidistas?

Hasta hay una promoción grabada para el evento:



Así que llegar temprano a la sala de Skype y participar para hacer valer nuestra condición de ciudadanos.

12.8.07

Diálogos en acción

Mucha gente critica con largos monólogos. A veces proponiendo soluciones. A veces sin aportar nada.

Hay otra gente que se empeña en soñar con los diálogos posibles.

29.5.07

¿ Y ahora qué?

No trasmite más RCTV en su frecuencia acostumbrada ( digo esto para evitar la polémica entre "cierre" y "final de concesión"). Y las implicaciones que tiene esa medida y la creación de TVes como excusa para tomar los activos - prestados o como sea - propiedad de Coraven inquieta.
Pero dando paso a un día después que no termina - hay manifestaciones - el debate se mantiene: los que de alguna manera opinamos sobre Venezuela en cualquiera de sus formas - bloguear es solo una -, los otros, esos anónimos y no tanto que carecemos del poder de promover un golpe o producir un cambio real, ¿deberíamos estar preocupados?
Mientras se genera censura semántica - El Nacional cedió -, se riegan rumores de autocensura y de cierre, los oficialistas y opositores deberíamos plantearnos un debate respecto a si es el momento de temer por más represión mediática.
Cándidamente me pregunto si estamos equivocados los escuálidos y si las palabras de Chalbaud al inaugurar la nueva televisora encierran al menos un porcentaje de verdad, porque de ser así deberíamos considerar que hay ganancia dada la programación del hasta el domingo pasado canal 2. Quizás el otro bando nos dé las razones por las cuales no debemos preocuparnos porque nuestras voces se sigan oyendo, digo yo, en pro de una justicia social comunicativa - o comunicadora que nos abarque a todos, como dice el slogan de la "Nueva Venezuela".
Los signos son muchos como para ignorarlos, esto es un intento de encontrar justificaciones a lo que parece no tenerlas.

15.4.07

El enemigo único

El 11 de abril del 2002 no estaba en Venezuela. Lo que supe fue por testimonios de amigos y familia que estuvieron en la marcha. Esa es la única verdad que conozco. No vi a los medios, no vi la renuncia televisada, no vi a Pedro Carmona auto-ungiéndose. Lo que sé de ese día es porque me lo contaron en franco horror. El horror de la emboscada. Y ese horror se quedó en mí. Me confirmó los miedos surgidos cuando oía los discursos de Chávez en campaña en el 98. El de un hombre con vocación de dictador disfrazado de demócrata y revolucionario. Que no titubeó en ordenar el plan Ávila, y que hoy no titubea en recordar a seguidores, ejército y población en general que la consigna nacional es "socialismo o muerte".

A esta fecha, cinco años después no se sabe a ciencia cierta qué pasó esos días de abril. Hay muchos cuentos, como siempre de "primera mano", de lo que sucedió tras las bambalinas del poder. Y desde hace cinco años tenemos un gobierno que ha gastado fortunas en hacer documentales, financiar libros y propaganda sobre lo que, según su versión, sí ocurrió. Gobierno que paradójicamente no se ha preocupado porque se establezcan responsabilidades, se esclarezca la verdad y se le haga justicia a los muertos. No hay Comisión de la Verdad, no se sabe porqué el general Lucas Rincón pasó inmune por todo el desbarajuste de esos días, anunciando la renuncia del presidente y luego quedando allí tan tranquilo ejerciendo su cuota de poder una vez devuelto Chávez a la silla presidencial. Tras la puerta del palacio no se sabe que pasó. Hay videos y versiones nada halagadoras para el "héroe" del 4 de febrero, así como para los envueltos en lo que de vacío de poder se convertiría en una intención chucuta, torpe e irresponsable de golpe de estado.

Luego vinieron el 12 y el 13 de abril donde se derramó más sangre y fue rescatado el hilo constitucional. Los restituidos en el poder hicieron votos de revisión y enmienda, de reconciliación de un país herido y escindido. Pero cinco años después solo oímos "socialismo o muerte", o estás en el partido único o eres oposición, o eres soldado del socialismo o date de baja en el ejército, oímos en general, que Venezuela es roja, rojita y ya, y que al que no le guste que se vaya, como si estuviera en casa ajena.

Hay dos bandos que se juran enemigos. Que se prometen no olvidar porque ambos tiene muertos. Pero esos bandos son la misma gente aunque no quieran reconocerse y se nieguen a admitir que los arropa la misma patria. Madre generosa que no hace distingo entre nosotros. Todos somos venezolanos.

Lo único verdadero cinco años después son los muertos y la sangre dejada sobre el asfalto de las calles de Caracas. Hasta ahora lo único rojo es esa sangre. El rojo de la sangre que se sigue derramando y que no deja que se destiña ni pierda significado el de nuestra bandera. Ese rojo es el rojo que importa, no significa prosperidad, ni felicidad, ni amor, sino sacrificio, dolor y tragedia.

Los testigos de excepción, los que estaban allí, tienen su versiones, sus cuentos, tienen sus muertos. Pero la verdad aún no la tenemos. ¿Por qué todavía no ha habido una Comisión de la Verdad? ¿Por qué no se ha llamado a recabar todos los testimonios, todas las versiones para llegar a la verdad, para conseguir el rostro de los responsables?

La verdad histórica no llegará pronto, quizás nunca porque no le interesa al poder. La verdad quedará en suspenso como la del asesinato de Ruiz Pineda o la muerte de Delgado Chalbaud o la de los desaparecidos de las guerrillas, o la de los muertos del 27 de febrero, los del 4 de febrero y el 27 de noviembre o la de los ajusticiados en Portuguesa, Yaracuy y Guárico, o como la de Danilo Anderson o la de los asesinados en la frontera con Colombia, o durante secuestros como los hermanos Fadoul, o como la de los estudiantes del barrio Kennedy, o como los del crimen de todos los días del país y sus miles de muertos anuales. En muchos de esos casos "todo el mundo sabe qué pasó" pero al final no se sabe nunca. Las verdades halagadoras siempre se establecen, las inconvenientes nunca pierden su condición de rumor. Y la justicia resignadamente ya no se pide sino que se le deja a los designios de la vida, a Dios.

Para mí hay un sólo enemigo y está en un palacio de poder. No en la calle. En la calle no hay poder, sólo una ilusión de poder.

30.3.07

Cuestionamientos oficialistas

De vez en cuando salen a la luz escritos muy inteligentes cuestionando la línea oficial. Me alegra esto porque me hace pensar que la revolución no es algo como lo que concibe Chávez y la partida de jalamecates que siempre lo rodean. La revolución es algo mucho más vivo que eso. Al menos la revolución que a mi me gusta y la que uno se tropieza en el día a día en la calle. Ya que revolución es cambio, y si uno cree que el sistema en que vivimos no sirve para un carajo, pues para eso es que sirven las revoluciones. Y si esto es una revolución, pues aprovechemos entonces para cambiar cosas, romper paradigmas y dar unas cuantas patadas a unos cuantos traseros que se lo merecen.

De estos escritos que he leído en la criollósfera me han llamado la atención cuatro. Dos son de José Roberto Duque, a quien aprecio ya que en ocasiones estamos en la misma acera tirando piedra para el mismo lado y en otras estamos viéndonos la cara en lados contrarios. Yo digo que son vainas de las diferencias de cada quien, y que para eso es que uno discute, para apreciar los puntos de vista de los demás y ver si uno también cambia y evoluciona. José Roberto escribió primero un interesante cuestionamiento que tituló "Revolucionarios o institucionales", donde expresa claramente que hay que dejarse de aspavientos y que la revolución es para hacer cambios y no para que este gobierno se convierta en uno más pero con buenas intenciones. Yo le hice allí un comentario corto, bastante en línea con lo que el mismo JRD dice. Las revoluciones son para disentir y crear nuevos espacios que nos incluyan a todos. Y eso incluye a la insurgencia del poder popular, libre y soberano.

El segundo artículo que me llamó la atención de JRD es el que titula "La Ley respetando...". Allí vuelve a arremeter contra la burocracia estatal. Yo comparto mucho de lo que dice y me alegra que alguien que apoya al gobierno se identifique con mucho de lo que yo critico. Yo comparto la tesis de limitar al Estado para hacerlo más "pequeño" (lo que sea que signifique pequeño en cuestiones de Estado) y eficiente. Y también creo en un empresariado no parásito, honesto y creativo. Pero bien distribuído popularmente. Muchos llaman a eso "capitalismo popular" o "capitalismo social" o que se yo que otras cosas. El asunto es que la gente tenga plena libertad de ganarse la vida como quiera sin agredir ni explotar a los demás. Eso excluye por supuesto a nuestra corrompida clase empresarial, esa que no paga seguro social y que jode a los trabajadores como sea. Esa que si cumple con las obligaciones laborales lo hace al mínimo olvídandose que es la gente lo importante. Como decía Schumacher, hay que pensar en la economía como si la gente importara.

Otro interesante cuestionamiento de la línea oficial es el que hace Luigino con su artículo "No me gusta el Partido Socialista Unido". Va más o menos en la línea de JRD y también mía. La descentralización es poder popular. Si uno tiene que esperar a que Chávez y el cogollo le den visto bueno a los revocatorios pues entonces no hay poder popular un carajo. Sigue la cogollocracia. A menos que Luigino y yo hallamos entendido mal al que te conté. Más o menos en la misma onda está la nota publicada por Alex donde de una manera algo confusa para mí dice "Lamento no equivocarme". Se refiere a lo mismo. Los partidos tal como los concibe lo que yo llamo el estalinismo criollo están más que caducos y obsoletos. Se suponía que Chávez había derribado esa podrida estructura de poder clientelar que nosotros conocíamos con el nombre de partido y que lo que venía era el nacimiento de estructuras nuevas de acceso a los poderes. No esto. Y los chupasangre de siempre, me refiero a los de Podemos y el PPT, pues claro que tampoco van a estar de acuerdo. O como dice Ismael el gran filósofo: "yo dije que no pero quería decir que si".

En resumen, como dice JRD, lo que hay es una verdadera batalla entre facciones militaristas-derechistas-corruptas y facciones izquierdistas-idealistas. No tengo idea del balance de poderes, pero lo que si tengo claro es que las facciones oficialistas en pugna por el control del verdadero poder no son dos. Son más de una.

Así que no queda más que decir lo que decía aquel sabio del fútbol... que sea lo que Dios quiera y que gane el más mejol... aunque yo le apuesto a los buenos.